Estudio-Escuela de Fotografía por Jorge Represa

La Prostita, Transilvania

Gerardo Vela/La Recámara (Work in Progress)

“Siempre hay un mercado para la crónica de los palacios y para el drama de los suburbios, pero no lo hay para la crónica de los suburbios”. Raymond Depardon

La colonia de Tarnavioara en Rumania, es conocida popularmente como “La Prostița”, lo que se podría traducir como: donde vive la gente mala. En realidad se trata de una antigua colonia de Sajones expulsados por el régimen de Nicolae Ceaușescu y ocupadas posteriormente por gente humilde.  Esta colonia pertenece al ayuntamiento de Copsa Mica, población tristemente conocida en los años 90 por ser el lugar más contaminado de Europa, por la acción de dos fábricas que cubrieron la zona de polvo negro.  Actualmente la contaminación ha cesado, pero el resultado continúa siendo visible. En el año 1991, la revista National Geographic, dedicó un numero a los lugares más contaminados del Este de Europa, centrándose especialmente en Copsa Mica.

Dentro de La Prostița, fuera de la carretera asfaltada, se encuentra una hilera de casas ocupadas por gitanos y gitanos cortorari, los primeros son gitanos que han abandonado las costumbres tradicionales y se han mezclado con el resto de la población, perdiendo parte de sus rasgos, los cortorari mantienen las tradiciones muy arraigadas y sólo se casan entre ellos.

En este barrio nos encontramos con uno de los temas de actualidad en Europa, visto desde el otro lado, la emigración de gitanos rumanos a otros países a trabajar o mendigar, aquí todas las familias tienen actualmente algún miembro en otro país o ellos mismos han pasado temporadas fuera, Italia, Francia, Polonia o Grecia son los destinos más habituales, los que se quedan, trabajan en empleos esporádicos como la recogida del maíz o la patata, cuidan animales de los que se alimentan en invierno, como cerdos, gallinas, vacas o cabras y sobreviven con ayudas del estado o de los familiares que viven fuera.

En este trabajo, buscaré hablar de como viven estas familias, las circunstancias que les rodean, como se enfrentan a los problemas cotidianos y cuales son sus ilusiones, en definitiva, su vida. De esta manera, eliminar estereotipos y poder entender un poco más un fenómeno global, emigrar para mendigar. Obviamente, se trata solo de unas pocas familias y de casos concretos, pero son reales y todos tienen una cosa en común, preferirían quedarse en sus casas.

La colonia de Tarnavioara en Rumania, es conocida popularmente como “La Prostița”, lo que se podría traducir como: donde vive la gente mala. En realidad se trata de una antigua colonia de Sajones expulsados por el régimen de Nicolae Ceaușescu y ocupadas posteriormente por gente humilde.  Esta colonia pertenece al ayuntamiento de Copsa Mica, población tristemente conocida en los años 90 por ser el lugar más contaminado de Europa, por la acción de dos fábricas que cubrieron la zona de polvo negro.  Actualmente la contaminación ha cesado, pero el resultado continúa siendo visible. En el año 1991, la revista National Geographic, dedicó un numero a los lugares más contaminados del Este de Europa, centrándose especialmente en Copsa Mica.

Dentro de La Prostița, fuera de la carretera asfaltada, se encuentra una hilera de casas ocupadas por gitanos y gitanos cortorari, los primeros son gitanos que han abandonado las costumbres tradicionales y se han mezclado con el resto de la población, perdiendo parte de sus rasgos, los cortorari mantienen las tradiciones muy arraigadas y sólo se casan entre ellos.

En este barrio nos encontramos con uno de los temas de actualidad en Europa, visto desde el otro lado, la emigración de gitanos rumanos a otros países a trabajar o mendigar, aquí todas las familias tienen actualmente algún miembro en otro país o ellos mismos han pasado temporadas fuera, Italia, Francia, Polonia o Grecia son los destinos más habituales, los que se quedan, trabajan en empleos esporádicos como la recogida del maíz o la patata, cuidan animales de los que se alimentan en invierno, como cerdos, gallinas, vacas o cabras y sobreviven con ayudas del estado o de los familiares que viven fuera.

En este trabajo, buscaré hablar de como viven estas familias, las circunstancias que les rodean, como se enfrentan a los problemas cotidianos y cuales son sus ilusiones, en definitiva, su vida. De esta manera, eliminar estereotipos y poder entender un poco más un fenómeno global, emigrar para mendigar. Obviamente, se trata solo de unas pocas familias y de casos concretos, pero son reales y todos tienen una cosa en común, preferirían quedarse en sus casas.